ANDREA RIVERA

Andrea Rivera es una de mis personas favoritas en la ciudad de Medellín, es estilista, fashion connoisseur, y de las personas más inteligentes que he conocido:


PRINCESA MARIA: Primera pregunta, ¿Cuál es tu finalidad en el arte?

ANDREA RIVERA: No creo que yo tenga un fin en el arte. Sabes cuando le preguntan a André Leon Talley: ¿es la moda (Fashion) arte? Y él dice: “No la moda no es arte”. Yo personalmente estoy en la moda, me gusta la moda, no el arte. Es decir de alguna manera me gusta pero para mi el arte es algo más complejo, hay una barrera y yo no la penetro como para llegar a saber como expresarme acerca de lo que yo considero hablar sobre arte, o criticar arte. Entonces yo siento que no estoy necesariamente conectada con eso, siento que mi fin, mi único fin es la moda. Y obviamente es imposible separar la moda del arte, no es que no lo sea pero es algo totalmente diferente, para mi el arte es pretencioso y yo no me veo ahí. Así que no tengo un fin en el arte per se.

P.M: Cuando te pregunto “el fin el en arte”… entiendo perfectamente lo que me dices, porque la palabra “arte” carece de significado, desde que la gente se la tatúa…

A.R: (Risa)

P.M: No hay nada más soso que alguien que tenga tatuada la palabra arte.


A.R: Es que el arte puede ser todo y nada, es tan amplio, hasta cierto punto es subjetivo. Hay una parte muy importante que es objetiva sin embargo es subjetivo. El arte antes estaba en un nivel muy alto pero ha pasado el tiempo y ahora está en el nivel de gusto más bajo en la cultura. Entonces ha perdido significado, para mi se siente muy pretencioso y los esfuerzo que hace la gente hoy en día en el arte son como: hmmm. Sigo sin saber si tengo un fin en el arte. No sé.

P.M: Yo pienso que el lenguaje mal utilizado corrompe y creo que la palabra "arte" ha sido corrompida, porque cuando te pregunto tu fin en el arte, me refiero tal vez a mi interpretación de la palabra porque cuando yo leo lo que escribes a mi me parece que si tienes un fin en el arte, el arte como energía creativa o ese poder de asombro que uno expresa a través de una herramienta que puede ser la moda, la escritura, las películas…

A.R: En cierto modo mi fin en el arte es eso entonces: Rescatar lo mundano. Porque yo soy una persona completamente mundana, netamente corriente y yo hago esas afirmaciones y personas como mi mamá me dirían que no, pero para mi lo más bonito es lo que está sin adornos, simple, crudo, tal vez más peye. Eso es lo que yo rescato y es lo que muestro. Cuando escribo y en mi vida, yo quiero hacer de mi mis tragedias, yo soy las bobadas que me pasan y tal vez son las cosas que más me llaman la atención. Últimamente me ha dado por tomar fotos y poner un texto encima y casi siempre termino aludiendo a la belleza “Todo es bello”. Recuerdo que esta practica la vi en la película Medianeras (Gustavo Taretto) es un man con una condición psiquiátrica y se encierra en su casa, una de las terapias para que logre volver al mundo y relacionarse es que salga a la calle a tomar fotos, y las fotos que toma son “tonterías”, las hojas que se caen de los arboles, un niño al que se le cae algo, un perrito. Entonces para mi la cotidianidad es el arte, y por eso digo que hoy en día es muy pretencioso, porque la gente dice "quiero hacer algo más, algo enorme, extraordinario" y no hay nada más. El arte por excelencia es la naturaleza, nunca una pintura o cualquier cosa creada por el hombre va a poder sobrepasar la naturaleza y las sensaciones que nos generan las cosas que ya existen. La vida son las cosas pequeñas, estúpidas. A lo mejor yo estoy muy obsesionada con esas cosas porque la gente quiere cosas tan grandes de la vida…




P.M: Cosas que ni siquiera están

A.R: Si no puedes ver todo esto que ya es, ¿cómo vas a ver algo más?

P.M: Otra cosa que te quería preguntar, porque lo mencionamos ahora es sobre la obsesión. Hace unos días leí algo que escribió Anaïs Nin, decía: “Yo me obsesiono violentamente y después espero…” Claro que ella fue una mujer muy atormentada por sus obsesiones, pero quiero saber cuál es tu punto de vista frente la obsesión, porque ahí hay una violencia delicada y un deseo hermoso. He descubierto que las palabras “violencia” y “obsesión” que pueden ser asociadas con algo negativo realmente tienen una bondades muy grandes.

A.R: Hay personas que pueden ser muy medidas, yo en lo personal soy para bien y para mal “todo o nada”. Si no te vas a obsesionar con las cosas no las hurgues, no las escarbes, si lo vas a dejar a medias ¿para qué?. Nada que se haga a medias vale la pena, hay que sentir todo al máximo y si, es violento, pero si no te comprometes con las cosas ¿a vos qué te duele, qué te importa, qué perdes, qué ganas?

P.M: ¿Qué te toca?

A.R: Total. No se si has visto un post que circula mucho en Tumblr de una servilleta, un papel, donde Marilyn Monroe escribe: “Hay violencia dentro de todos” y yo creo que es cierto. Bueno, es cierto y no, porque me preguntas ¿qué pienso de la obsesión? Y hay personas que no pensarían lo mismo, pero para mi la obsesión es el motor. A mi obsesionarme con las cosas me ha llevado a todo, lo poco o mucho que sé ¿sabes? Porque si uno simplemente se queda con el “parce esto esta muy bacano”, mmmm no. Yo necesito sentir las cosas, y la palabra violencia puede tener una connotación negativa pero no necesariamente...

P.M: Me parece super bondadosa


A.R: Exacto! No es siempre como la pintan. Estas cosas que pueden ser muy fuertes, exageradas, todo lo que es un extremo… si no voy a llegar al extremo, no vale la pena. Uno tiene que tratar de escarbar lo más que se pueda. Las personas que a mi me han inspirado y que he admirado son personas que se han obsesionado con su trabajo, con su vida. No se si viste el Documental de McQueen en Mubi.


P.M: Ufff

A.R: A mi me gusta y me identifico con él -guardando las proporciones- no quiero decir que soy un genio. Él cuando esta hablando de esta colección, no se si es Highland Rape. Empieza a hablar su profesora de Central Saint Martins, y ella describe a Alexander como un niño bueno para nada, pero empezó a leer estos cuentos e historias y se obsesionó, luego llego y creo una colección. Él era un ignorante y se estaba enterando y llegando a cosas que seguramente un especialista en historia del arte sabía hace 25 mil años…


P.M: Y no lo impresiona…

A.R: Le parece una pendejada. Alexander en cambio fue como: wow. Y crea una cosa hermosa de eso, de decir: Esto se quedo en mi cabeza y quiero crear algo. Y yo me siento así, yo soy muy analfabeta en muchos sentidos, yo soy una latecomer, y no soy una persona que este “mandando la parada”. Estar “adelantado” (fashion forward) no tiene sentido. Es aquí, es lo que hago en este momento. Es lo que hago con lo que tengo acá. Parce, ese poder del no saber nada y decir me voy a meter en esto y voy a sacarle el jugo a esto que me encontré, es necesario. Si no, ¿qué más hay?.




P.M: Es muy preocupante el pragmatismo con el que se esta moviendo el mundo -aparentemente-. Uno de mis libros favoritos es Giovanni’s Room de James Baldwin, y en un momento del libro un personaje describe que uno tiene relaciones con cosas y personas que son un enchufe sin conexión: “Porque no hay afecto en ellos, ni alegría. Es como enchufar un enchufe. Toca, pero no hay contacto. Todo tacto, pero no hay contacto y no hay luz.”. En este momento hay un pragmatismo y un miedo a las emociones, a la obsesión, a que las cosas lo toquen a uno. Va con lo que tu decías, claro que hay un especialista que sabía lo que Alexander McQueen descubrió...

A.R: Ni eso!

P.M: Ni eso! Porque puede que diga: Ah si, me lo leí a los 8 años porque es solo un cuento de hadas. Pero la información está ahí, el mundo está ahí pero la gente no se deja tocar de absolutamente nada porque viven blindados.

A.R: Ahora se reflejan muchas cosas estériles. Yo hablo todo el tiempo de esto, yo paso todo mi día -incluso mientras trabajo- viendo Tumblr, estoy obsesionada con Tumblr. Y sigo una pagina que es de casas… las casas de la gente antes eran muy especificas a cada persona. Si yo iba a tu casa no había manera de que se pareciera en nada a la mía. Pero ahora todo es, no se, los McDonalds son brutalistas. ¿Por qué? ¿Por qué no está lleno de color?

P.M: ¿Qué le paso a las sillas con el payaso?




A.R: Exacto! ¿El puto payaso dónde está? ¿Dónde está Ronald McDonald?. Es una aversión, ya todo es distante, con barreras, muy “no estas viendo todo, hay algo oculto”, todo tiene una carcasa. Yo tengo un problema -y probablemente sea mental- tengo una falta de sentido común sobre la medida de lo que se exterioriza, es decir yo digo “esto me parece una mierda” y el común de las personas, no se, mi jefe me podría decir: “¿por qué dirías eso?" Y yo digo ¿por qué no?

P.M: La gente es como: ¿por qué estás expresando tus emociones?

A.R: Si, diciendo: “Eso no se dice, estas en el trabajo”. Has visto esta actriz, no recuerdo su nombre, pero a ella la invitaron al podcast de Dasha Nekrasova. Ella es loca, muy Gen Z, y tiene muchos problemas mentales pero ella habla, y como se expresa es increíble, es justo la pelada que uno escucha y dice “que fastidio”…

P.M: Pero es la honestidad…

A.R: Y si, hay que saber presentar las cosas pero también el tiempo es limitado. La gente vive como si el tiempo no fuera limitado…


P.M: Como si no nos fuéramos a morir

A.R: "Ah no después, ah no todavía no…" Marica ¿vos tenes tiempo comprado o qué? ¿Sabes cuánto vas a estar o si vas a tener la posibilidad de hacer las cosas? Para mi, I shoot my shot como sea, con quien sea y si a la gente le parece maluco: Ahh si… pero men, yo no tengo tiempo para perder. Es vivir mucho o no.

P.M: Hablando de esa energía estéril, se ha vuelto algo del exterior, es decir, todo lo que tengo por dentro es irrelevante porque lo que yo necesito es estar lo suficientemente quieto para que me tomes una foto -no literal, metafórica- , no se si tiene sentido esa analogía… cualquier cosa que pueda crear movimiento o distorsión es inaceptable porque no me estas viendo mi fachada pragmática, racional.
 Y las emociones, los sentimientos al ser expresados crean distorsión.


A.R: En mi ignorancia, es un hecho. Se ve reflejado en todo, en el diseño de interiores, la arquitectura, IKEA, no se… yo tengo una amiga en el trabajo que me dice: “yo me quiero poner tanto bótox que la gente no sepa si yo me estoy riendo o estoy brava. Yo me quiero operar tanto que la gente no tenga ni puta idea si estoy feliz” y ella lo dice en serio. Entonces ¿estamos evitando a toda costa que haya un destello de emoción? Todo en estos momentos grita: “No muestres”

P.M: Es demasiado duro! Porque hay una ola, como ese video de: “lo que a ti te gusta ahora a mi me gustaba…

A.R: hace 25 millones de años”…


P.M: Y en este momento habemos unas personas para las que dejar de sentir es imposible, no puedo dejar de expresar como me siento... Hay una canción de Hector Lavoe que es súper dramática, dice: “Quisiera abrir lentamente mis venas, mi sangre toda verterla a tus pies, para poderte demostrar que más no puedo amar y entonces morir después” ¿qué paso con eso?

A.R: Si, ¿qué paso con eso?

P.M: Y es con todo, en el arte, la amistad, el amor, con todo lo que abarca una emoción. ¿Qué paso con decir: estoy destrozada, o mostrar que estoy visiblemente triste, incomoda, feliz, extasiada? Es difícil ser profundamente emocional, pero también lindo porque se vuelve  “contracultura”.

A.R: Si, hay una resistencia aquí y en la China. Eso es algo que me dice mi terapeuta: “vos crees que te es muy difícil socializar aquí, pero aquí y en la China va a ser lo mismo, y si crees que no tienes nada que ver acá, donde sea no vas a socializar, no vas a conectar con nadie". Hablando de esto de sentir mucho, claro esta bien sentarnos acá a tomarnos esta pola y ponernos a llorar, brutal. Pero también algo que me parece muy chimba es respetar y no “acknowledge” que estas llorando, es humano, estas llorando te voy a dejar ser. Recuerdo cuando estaba trabajando en Paris y me pasaban un montón de cosas y yo solo lloraba. Un día me baje en una estación y lloraba y lloraba, y la gente como si nada. No lo vi como indiferencia, fue como…

P.M: Dáte!

A.R: Dáte! En cambio acá, la gente es como: ¿te puedo dar un abrazo? Y ese no es el punto, esto no es una manera de llamar la atención. No es un grito de ayuda, es solo un grito. No todo lo que uno hace es para generar una reacción. Lo que uno hace es para nada, yo sudo porque es una reacción de mi cuerpo no para que alguien me preste una toalla. No estoy pidiendo nada.

P.M: No es teatro






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